
Así está mi ratoncito... mi ratoncito Nikolás. Enfermo, le duele todo lo que se llama cuerpo y con una tos de perro, pero ni tanta tos (menos mal). Los años pasan y un hijo enfermo es siempre igual.
Mi niñito ya tiene 15 años, anda medio enamorado, se cree autosuficiente y muy autovalente; pero cuando está enfermo: "Mamáaaaaa, me duele la garganta" , "Mamá, que puedo tomar por que me duele el cuerpo"
Mi niñito ya es un hombrecito. Es un niño con cuerpo de hombre. Con actitudes de niño que quiere ser hombre grande e independiente, pero aún así sigue dependiendo de su madre apenas le duele algo o apenas siente que no puede solucionar algo. Bueno, para eso somos las mamás... para solucionar los problemas y dolores de nuestros angelitos, o, al menos, para tratar de solucionarlos.

Me prometió, cuando eramos solitos los tres (Karen, Niko y yo) y él tenía apenas 5 ó 6 años, que cuando él se casara, ibamos a dormir juntitos pero con su esposa... jajaja... Ocurrencias de niños! Ahora cada vez que se lo saco en cara, me dice que eran cosas de niños y que como ahora yo tengo al Gaga, ya no puede cumplir con lo prometido, porque ya tengo con quien dormir...
Mi hijo, es mi solcito. Es mi niñito lindo, un tercio de mi corazoncito. Mi tercio lindo y adorado. Mi niñito que sufrió tanto de chiquito. Y yo, no podía hacer mucho por evitar su penita. Mi niñito adorado.
Nikito, te amo con todo mi corazón.

No hay comentarios.:
Publicar un comentario